La Gnosis es el conocimiento de una sabiduría trascendental y transformativa que enseña a la humanidad a ver, oír y palpar todas las cosas que hasta el momento se señalaban como grandes misterios y enigmas.

La Gnosis es una verdadera escuela científica de iniciación en la vida, que persigue una transformación del ser humano, pretende que cada hombre cambie desde sus principios básicos y costumbres, que se convierta en verdadero hombre.

Saber quién se es, de dónde se viene y hacia dónde se va, ha sido siempre la aspiración fundamental del hombre.

A esa necesidad primordial responde la Gnosis. El termino griego gnosis significa conocimiento. Conseguir el conocimiento integral de sí mismo y del Universo, de nuestro destino material y espiritual, es el verdadero objetivo de los estudios gnósticos.

Del griego γνῶσις gnôsis ‘conocimiento’

Diccionario de la Rae
Templo de Hefesto. En la mitología griega, Hefesto (en griego Ἥφαιστος Hêphaistos, quizá de φαίνω phainô, 'brillar') es el dios del fuego y la forja,

Sin embargo, es claro que no podemos acceder a ese conocimiento utilizando los medios intelectuales ordinarios, la teorización o las simples creencias; el conocimiento gnóstico escapa siempre a los normales análisis del racionalismo subjetivo…

El Instituto Gnóstico de Antropología proporciona, gratuitamente, métodos y sistemas especiales para que cada uno de nosotros se autolibere de todos estos azotes que afligen a la Humanidad. En tal sentido, la Gnosis invita a comprender que hay algo en nosotros que está más allá de lo meramente físico. Tenemos un cuerpo de carne y hueso, eso es obvio y cualquiera acepta esa realidad, pero muy pocos comprenden que tenemos además una particular psicología, susceptible de modificación.

Las gentes, por regla general, creen que solo están en relación con el mundo exterior, pero el gnosticismo universal enseña que estamos también en relación con un mundo interior o espacio psicológico, invisible para los sentidos físicos, pero visible para eso que los orientales llaman el tercer ojo o clarividencia.
Ese mundo interior es mucho más extenso y contiene cosas más interesantes que el entorno físico hacia el cual siempre estamos asomados (utilizando para ello las ventanas de los cinco sentidos).

Los pensamientos, así como las emociones, los anhelos, las esperanzas, los miedos, los celos, las frustraciones, etc., son interiores, son psicológicos, no visibles para los sentidos ordinarios, comunes y corrientes, pero sin embargo son para nosotros más reales que la mesa del comedor o los sillones de la sala.

Ciertamente, nosotros vivimos más en nuestro mundo interior que en el exterior. Siendo así, como en efecto lo es, le concedemos no obstante mayor importancia al mundo físico, a lo superficial, a lo que, en realidad de verdad, carece de importancia.

Secuencialmente vivimos en un mundo interior que desconocemos, cada cual condicionado por sus propios intereses subjetivos y egoístas, por sus pasiones, deseos, preocupaciones, etc., sufriendo mecánicamente sin saber por qué ni para qué… Por otra parte, existen más sentidos internos que externos y algunas escuelas tienen métodos para desarrollarlos; mas todo esto podría conducirnos a la desorientación y al fracaso si no comenzamos por desarrollar el sentido de la auto observación psicológica.

La autoobservación

El desarrollo del sentido de la observación íntima nos conduce gradualmente hacia el conocimiento de sí mismos, al permitirnos realizar un inventario psicológico de lo que nos sobra y de lo que nos falta. Al llegar a este estadio del auto-conocimiento, los restantes sentidos internos se habrán desarrollado extraordinariamente.

Así pues, autodescubriendo lo que internamente somos y eliminando eso que está dentro de nosotros mismos y que nos amarga la vida, resolveremos el enigma de nuestra propia existencia y desarrollaremos todas nuestras posibilidades latentes. He ahí por qué se nos ha dicho:

Te advierto quien quiera que fueres, ¡oh!, tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera. Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿cómo pretendes encontrar otras excelencias? En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros. ¡Oh, hombre!, conócete a ti mismo y conocerás el universo y a sus dioses

Samael Aun Weor

Presidente fundador del Movimiento Gnóstico Internacional, es el instaurador en nuestra época de la Gnosis de ayer, de hoy y de siempre. En este sentido, debemos decir que el Maestro Samael Aun Weor es el continuador del trabajo emprendido por las inteligencias iluminadas del conocimiento superior, por aquellos que desde tiempos inmemoriales cristalizaron en sí mismos la divina Gnosis o sabiduría eterna, y trabajaron por el despertar de la conciencia en el hombre.

Durante más de treinta años trabajó incansablemente dejando un gran legado de obras literarias de orden psicológico, filosófico, antropológico y científico, de incalculable valor para la humanidad. Las obras escritas por este gran maestro sobrepasan los cincuenta libros gnósticos, a los cuales se añaden centenares de conferencias, manifiestos, conversaciones grabadas con sus discípulos, etc…

Samael Aun Weor

Libros de Gnosis

Samael Aun Weor fue un escritor que, en un lenguaje directo y revelador, escribió magníficas obras de contenido esotérico en las que se compendian las enseñanzas de los antiguos misterios iniciáticos.

Ediciones Gnósticas de España está inmersa en la labor de editar la obra gnóstica completa de Samael Aun Weor. Para obtener más información sobre los libros y la forma de adquirirlos puede dirigirse al sitio Web de Ediciones Gnósticas de España